He dejado de escribir por un tiempo y no, no es porque no quiera, ni mucho menos;
pero he dejado de estar entre tanta pantalla para dedicarme a estar más presente. Y es que, con mucha ilusión y muchas ganas, este proyecto creativo y divulgativo me ha hecho feliz.
Pero a veces la vida gira y gira, y de repente te pone en un punto que desconoces, que debes enfrentar, gestionar, y no es nada fácil.
Esta vez ni yo misma me lo esperaba, ni yo misma he podido descifrar lo que a veces pasa. Y es que, aunque sigo estudiando la prevención, el tiempo se me escapa de las manos y no puedo llegar a todo.
Entonces, quizá he tenido que renunciar a ciertas cosas para luego elegir otras. Esto es magnífico, pero a la vez complejo.
No sé el tiempo que andaré así; tampoco voy a hacer malabares.
No puedo estar pendiente de subir tres notes al día, ni puedo cargar con el peso de estar entre varias direcciones.
Cuando creces, creces, y no te queda otra que elegir.
Quizá no veas los boletines de todos los meses; no puedo hacerlo por el tiempo. Quizá no leas la técnica de PRL o los recursos preventivos que tanto me hubiese gustado sostener.
Pero sostener en el tiempo manteniendo una disciplina... sí, para el algoritmo es perfecto, pero ¿y para uno mismo? ¿Qué es perfecto para ti?
Por eso, de ahora en adelante, no sé cuándo escribiré y si tengo que modificar mi “Acerca de...”. Ahora estoy más ausente que nunca, pero con las ganas de elegirme.
La prevención más difícil es la que no se puede planificar




