He podido observar mucho durante este tiempo mapeando esta aventura. Y es que, aunque quizás no sea paradójico, sin haber aterrizado todavía en recursos humanos, estoy sembrando en la prevención.
Sí, muchas veces estuve escribiéndole a esa incertidumbre, aquella que había días que no me dejaba tranquila. Pero eso ocurre cuando estás haciendo algo que decidiste hace tiempo: aunque parece que no estás en tierra firme, es exactamente eso lo que está pasando, porque estás en “tierra de nadie”. Y sí.
Puedo sentirme más segura cada vez, con cada paso más fuerte. Porque en la vida no queda otra.
Si dijiste que ibas a hacer algo, lo empezaste, y empieza esa duda... sigue.
Por otro lado, he estado mapeando también en la búsqueda activa de mercado. Y es que, aunque esa incertidumbre aumentó durante días y durante mucho tiempo, he seguido.
He continuado.
¿Qué puedo decir a esto?
Después de varios meses, puedo decir que he encontrado un proyecto cortito para aprender y absorber todo lo que pueda de este sector preventivo. No ha sido nada fácil. (Ajaja, mi palabra favorita.)
El mapeo de momento no termina, pero lo que está claro es que ha dado sus frutos. Benditos frutos.
¿Queréis que comparta cómo lo he conseguido? Puedes escribirme.



