Esto es lo que estuve aprendiendo hace relativamente poco, y quería compartirlo contigo a ver que te parece, nos enfocamos a mezlcar las cosas pero en realidad no hay que mezclar nada, de nada.
Por cierto, ¿Cómo te ha ido la semana? ¿Ha sido caótica para ti? Uff. Seguro que no haya sido como la mía, aunque estoy estudiando y esto de buscar trabajo.
Creo que esto no te lo conté... sigo:
La tecnología facilita, pero sin pausas ni límites claros, aparece algo que normalizamos: tecnoestrés. No es individual. Es una señal de que algo en el trabajo necesita revisarse.
Estos días estuve aprendiendo cómo la tecnología puede afectarnos literalmente mientras trabajamos.
La tecnología ayuda a estar conectados. En muchos casos nos facilita las cosas. Pero también se convierte en una norma constante.
Y cuando es constante, sin pausas ni límites claros, aparece algo que se habla poco: tecnoestrés.
¿Qué es el tecnoestrés y cuáles son sus tipos?
El tecnoestrés es estrés causado por el uso constante de tecnología sin pausas ni límites claros. Es diferente del estrés laboral general. No es un problema individual; es una señal de que la forma de trabajar necesita revisarse.
Existen tres tipos principales de tecnoestrés:
Tecnoansiedad: Miedo, ansiedad o pánico hacia la tecnología o ante nuevas herramientas
Tecnofatiga: Agotamiento cognitivo y emocional por sobrecarga digital constante
Tecnoadicción: Dependencia compulsiva del uso de dispositivos, incapacidad para desconectar
Cada uno requiere intervención diferente.
En este episodio de audio, hablo de este tema desde la prevención, porque muchas veces normalizamos el cansancio digital pensando que “es lo que hay”.
Y bueno, hay matices. Porque no todo el tecnoestrés es igual.
Lo importante es entender que no es un problema individual. Es una señal de que algo en la forma de trabajar necesita revisarse.
Los tres tipos de tecnoestrés (y cómo identificarlos)
1. Tecnoansiedad: El miedo a la tecnología
Qué es: Respuesta de ansiedad ante nuevas herramientas, cambios de software, o simplemente usar tecnología.
Cómo reconocerla:
Pánico ante un cambio de plataforma
Evitar usar nuevas herramientas aunque sea necesario
Frustración rápida si algo no funciona
Sentir que “no eres capaz”
Por qué ocurre: Falta de capacitación adecuada, cambios frecuentes sin aviso, presión para aprender rápido.
Prevención: Formación práctica, tiempo de adaptación, soporte disponible.
2. Tecnofatiga: El agotamiento digital
Qué es: Cansancio físico y emocional por estar conectado constantemente, multitarea digital, notificaciones constantes.
Cómo reconocerla:
Cansancio mental al final del día
Dificultad para concentrarse
Fatiga ocular, dolor de cabeza
Sensación de “estar siempre disponible”
Dificultad para desconectar mentalmente
Por qué ocurre: Expectativa de respuesta inmediata, reuniones por video constantes, mensajes en horarios fuera de trabajo, sobrecarga de información.
Prevención: Límites de horario, pausas regulares, política de “desconexión”, espacios sin tecnología.
3. Tecnoadicción: La dependencia
Qué es: Necesidad compulsiva de estar conectado, incapacidad para desconectar, ansiedad si no tienes acceso.
Cómo reconocerla:
Revisar dispositivos constantemente (incluso sin notificaciones)
Ansiedad si no tienes el móvil o acceso a internet
Usar tecnología como “escape” del estrés
Dificultad para desconectar fuera del trabajo
Por qué ocurre: Diseño de apps para crear hábito, gamificación del trabajo, cultura de “siempre disponible”.
Prevención: Horarios claros de desconexión, espacios sin tecnología, límites de acceso fuera del trabajo, cultura organizacional que lo permita.
Por qué importa para prevención
Para las pymes, detectar tecnoestrés a tiempo ayuda a:
Cuidar a los equipos
Prevenir desgaste crónico
Mantener productividad sostenible
Reducir rotación de personal
Para los trabajadores/as, ponerle nombre a lo que pasa ya es un primer alivio.
Porque no es debilidad. No es “no saber gestionar”. Es una respuesta normal a un entorno anormal.
Por cierto, he realizado mi primera guia como estudiante. Me gustaría que valores qué te parece.
Guía práctica de autoevaluación
He preparado una guía práctica y gratuita, con una autoevaluación sencilla para empezar a identificar señales de tecnoestrés.
No es un diagnóstico. Es prevención.
✅ Completamente gratuita
✅ Solo pide el correo electrónico
✅ Herramienta práctica que puedes usar hoy
A veces, escuchar el audio y pararte a revisar cómo te afecta la tecnología es el primer paso para empezar a cuidarte.
Y en prevención, llegar antes siempre marca la diferencia. 💛
Porque tecnoestrés no es “el precio de la modernidad”. Es un riesgo psicosocial que se puede medir, evaluar y prevenir.
Como todo en prevención: no se trata de eliminar la tecnología. Se trata de usarla de forma que la salud de las personas sostenga el trabajo, no que el trabajo agote la salud.
Transcripción aqui:
TECNOESTRÉS - TRANSCRIPCIÓN EDITADA Y OPTIMIZADA
Copia esto y pégalo en Substack (en la sección “Transcripción del audio” al final de tu post):
Hola, soy Celia. Soy estudiante de prevención de riesgos laborales y esto es Psicocarga.
Aquí te hablo del trabajo, de la prevención y de los riesgos psicosociales.
Hoy quiero hablarte de un tema que muchas veces pasa desapercibido: el tecnoestrés.
Ese cansancio mental y emocional que sentimos cuando estamos siempre conectados, revisando el correo, los mensajes, incluso cuando ya hemos terminado la jornada de trabajo.
¿Qué es el tecnoestrés?
En prevención de riesgos laborales se define de forma muy sencilla: es la atención o el agotamiento que provoca el uso excesivo de la tecnología en el trabajo.
Sobre todo cuando afecta la concentración y nuestra salud.
Pero aclaremos algo importante: la tecnología no es el problema. El problema es cómo la usamos y esa demanda que nos genera.
Señales que identifican el tecnoestrés
Algunas señales son muy fáciles de identificar, pero las tenemos muy normalizadas e interiorizadas.
Cuando identificamos el tecnoestrés es porque:
Revisamos el móvil constantemente o el correo
Tenemos dificultad para concentrarnos
Sentimos ansiedad si no contestamos rápido
Nos cuesta estar “al día”
No desconectamos. Siempre estamos pendientes del teléfono o del ordenador
Muchas veces pensamos que esto es normal. Como lo hacemos en el día a día, asumimos que no pasa nada.
Pero aquí está el riesgo: estamos normalizando algo que no es normal.
En realidad, estas señales son señales de alerta. Algo no va bien.
Un punto crítico: no es un problema individual
Aquí viene lo importante del tecnoestrés. No es un problema individual.
No es cuestión de que alguien no sepa desconectar o que no tenga la fuerza de voluntad de apagar el móvil unos días, unas horas o desconectar del teléfono.
Es un riesgo laboral generado por la forma en que se organiza el trabajo.
Es la expectativa de disponibilidad constante. Es la presión de responder rápido.
Por eso, desde la prevención, lo tratamos como un riesgo estructural. No es un fallo personal de la persona.
Cómo gestionarlo: la guía gratuita
Para quienes quieran profundizar, pronto prepararé una guía gratuita sobre esto.
Ahí encontrarás:
Información práctica
Señales para detectar el riesgo
Pasos concretos para prevenirlo
En resumen
El tecnoestrés existe. Está relacionado con nuestra conexión constante.
Sus señales se normalizan fácilmente. Las tenemos muy interiorizadas. Pero en realidad no es así.
Y tampoco es culpa tuya ni de nadie.
Más bien, hay que detectarlo y gestionarlo a tiempo. Porque esto sí es prevención.
Y sobre todo: pequeñas acciones, muy pequeñas, pueden marcar mucho la diferencia.
Así que muchas gracias por escucharme.
Nos vemos, nos leemos o nos escuchamos en el próximo episodio.
Muchas gracias y, ante todo, cuídate.
Chao.











